PARROCO ASESINADO

El pasado 8 de agosto el padre José Reinel Restrepo Idárraga dio unas declaraciones al programa Oriéntese, en el que manifestó su rechazo a la explotación de oro a cielo abierto en el municipio de Marmato, Caldas.

domingo, 9 de enero de 2011

Tanto árbol no deja ver el bosque

Una cuarta parte de la población mundial sobrevive gracias a los recursos de los bosques, entre ellos miles de colombianos. ¿Qué hacer para conservarlos y a la vez sacar provecho económico? Cuatro expertos colombianos se reunieron a “botar corriente” sobre el tema.

Por: Lisbeth Fog

Cierre por un segundo los ojos y piense en un bosque. Mire con cuidado los árboles, y en cada uno de ellos deténgase en sus hojas, su corteza, los animales que suben y bajan por su tronco o brincan por sus ramas. Incluso recuerde los colores, el olor, las texturas. Seguro que ha estado en medio de un bosque.

Ahora tálelo. Necesitaba combustible, sembrar papa o construir una cama. Pero ya no hay bosque. Se acabó. Finito. ¿Qué ve en ese terreno? Incluso si pensó en un bosque de manglar, ¿qué pasó? ¿Qué hay ahora? O mejor, ¿qué no hay?

Las Naciones Unidas han declarado el 2011 como el Año Internacional de Bosques, para promover la conservación y el adecuado manejo de estos ecosistemas que contienen el 80% de la biodiversidad mundial, son refugio de 300 millones de personas, y una cuarta parte de la población mundial depende de ellos para su subsistencia. Se sabe además que cada año se deforestan 13 millones de hectáreas en el mundo, más o menos el equivalente al área que ocupan en Colombia los parques naturales nacionales.

¿Por qué desaparecen? Por la sobreexplotación y la tala ilegal, para cultivar o meter ganado, para recolectar madera o construir asentamientos humanos, carreteras, puentes, represas, por la gestión inadecuada de la tierra, para la minería y la explotación de petróleo, por los incendios forestales y la contaminación atmosférica.

Y ahora que el mundo está preocupado por el cambio climático, el papel que desempeñan los bosques al absorber el dióxido de carbono, CO2, cobra más importancia. El proceso de deforestación causa hasta el 20% de las emisiones mundiales de CO2. Desde cuatro orillas diferentes, El Espectador inicia el año planteando la discusión sobre los bosques.

Desde la cooperación internacional

Desde hace poco más de un par de años se habla con insistencia de un plan para la reducción de emisiones por deforestación y degradación forestal en países en desarrollo que se ha denominado REDD. Se trata de un esfuerzo para crear valor económico al carbono almacenado en los bosques y ofrecer incentivos a los países que los albergan. REDD+ va más allá: incluye la conservación de la biodiversidad y el manejo forestal sostenible.

Tres organizaciones de Naciones Unidas, el Programa para el Desarrollo (PNUD), el del Medio Ambiente (PNUMA), y la FAO, con el apoyo de Noruega, Dinamarca y España, países que han donado cerca de US$100 millones, han constituido una alianza internacional para promover la iniciativa.

Un colombiano, Santiago Carrizosa, asesor técnico regional del PNUD para este programa, explicó: “El objetivo de esos programas piloto durante los próximos tres años es adelantar esfuerzos de construcción de capacidad nacional y local para que en un futuro cercano los países puedan beneficiarse del incentivo económico proporcionado por REDD+”.

Colombia, al igual que otras 16 naciones, participa como país socio, lo que significa que tiene acceso a todos los avances y estudios que se realizan, así como a programas de trabajo donde los países piloto REDD almacenan información con respecto a criterios, metodologías y desarrollos.

“REDD+ es un incentivo económico para modificar el comportamiento. Probablemente será fijado a través del mercado internacional, según las reglas del mercado, y de acuerdo con las predicciones, podrá variar entre US$3 y US$10 por tonelada de carbono, por hectárea”, explica el colombiano.

Para Carrizosa, Colombia encontrará grandes oportunidades para conservar sus bosques si este esquema se materializa.

Desde la historia ambiental del país

Al economista ambiental Alberto Galán, actual director ejecutivo de Patrimonio Natural-Fondo para la Biodiversidad y las Áreas Protegidas, le preocupa que con la nueva mirada de estos programas se desconozca la historia de definición de políticas ambientales y manejo de territorios colectivos en el país. “Buena parte de la discusión que ha habido sobre bosques últimamente en Colombia y en el mundo tiene relación con la economía de los bosques. Ahí se tiene que discutir quién valora, cómo lo hace, quién paga por mantener esos bosques o por la oportunidad de no aprovecharlos, quién se beneficia, quién es propietario y qué institucionalidad existe”.

Para Galán, en Colombia hemos avanzado muchísimo en varios aspectos, comparativamente con otros países latinoamericanos. Las áreas de territorios colectivos, por ejemplo, son un referente obligado cuando se habla de bosques en el mundo. Pero le preocupa que los valores ecológicos no se estén empaquetando en una visión económica sólida: “Creo que desde el lado del sector ambiental estamos rezagados en hacer planteamientos económicos más elaborados y más claros al respecto”.

Estas decisiones, continúa Galán, deben estar incluidas en otras políticas, como la de paz o la de fronteras. “Bienvenida la cooperación. Pero es necesario entender qué interacción podemos tener con esas tendencias que dicen que le van a dar la debida valoración a los bosques o hacer el monitoreo que corresponde. Eso nos tiene que llevar a una posición de negociación fuerte”.

Lo dice porque le preocupa que el país tomó decisiones frente a las 47 millones de hectáreas, de las 60 que contienen bosques, para destinarlas a propiedad colectiva, negritudes y parques nacionales, pero lo hizo sin un planteamiento económico integral.

Desde la biodiversidad


Desde el terreno del Instituto Alexander Von Humboldt, su directora, Brigitte Baptiste, hace énfasis en que política de bosques y política de biodiversidad deben estar en perfecta armonía: “No es posible la una sin la otra”.

“Lo que quisiéramos ver nosotros es la conexión entre biodiversidad y bosques. Hemos tenido políticas que piensan las cosas separadamente”, dice Baptiste.

El documento final de la reunión de Cancún, sobre cambio climático, el pasado diciembre, reconoció que la gestión de los bosques debe hacerse en contextos socioecológicos con consideraciones explícitas de biodiversidad, y es allí “donde Colombia tendría una oportunidad adicional para acceder a muchos recursos internacionales”, continúa.

Los bosques, o la falta de ellos, han cobrado su cuota en estos últimos meses, pues son ellos los que contienen la erosión y permiten la regulación hidroclimática. Quizá sin deforestación el país no se hubiera inundado, ni los ríos se hubiesen desbordado, ni las represas colmado por el exceso de sedimentación. “Hay muchos servicios que son exclusivamente prestados por los bosques”.

Las alertas sobre la Amazonia, “como símbolo y como una expresión de diversidad biológica y cultural, no nos ha dejado ver otro tipo de bosques y otro tipo de manejo forestal que son probablemente más críticos, como los bosques andinos, los que están en zonas de ladera, los bosques secos del Caribe, los bosques de galería de los Llanos Orientales y los manglares, ecosistemas que tienen sus particularidades y sus potencialidades”.

“Definitivamente si no se conectan las políticas de bosques con las de tierras, agua, minería e infraestructura, seguiremos en la trampa de no poder incidir en las acciones que se necesitan en el largo plazo para poder reducir, por ejemplo, los impactos de las inundaciones”, dice Juan Camilo Cárdenas, profesor de la Facultad de Economía e investigador del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico (CEDE) en la Universidad de los Andes.

El mejor ejemplo pasa en la Bahía de Cispatá, en el departamento de Córdoba. “La Corporación Autónoma del Valle del Sinú, que es una autoridad ambiental, tiene injerencia en el monitoreo de bosques. Es la que recibe y autoriza las solicitudes de mangleros para el corte del bosque de manglar. Mientras hace el monitoreo encuentra unos pescadores realizando su actividad de manera ilegal por las artes y el lugar de pesca. La Corporación decomisa las redes a los pescadores”, cuenta Cárdenas y continúa: “El INPA, que pasó posteriormente al Incoder, y que tiene injerencia en el tema de pesca, se molesta y demanda a la Corporación por ‘usurpación de funciones’. El pleito aún está en curso por una interpretación legal: si la pesca es ‘recurso natural’, es función de la Corporación; si es ‘recurso pesquero’, la jurisdicción le corresponde al Incoder”. Y concluye: “Es absurdo: es un ecosistema donde no se puede separar la pesca del bosque de manglar, ni de las comunidades que viven de la explotación y del trabajo del manglar, así como de la pesca”.

Cárdenas hace énfasis en que es fundamental entender mejor las reglas locales que inciden en los derechos de propiedad de esos bosques. “Si sumamos las 12 millones de hectáreas de parques, cinco millones de comunidades negras en títulos colectivos y 30 millones de resguardos indígenas, estamos hablando de más del 40% de este país con unas reglas de juego de derechos de propiedad que son distintas a la propiedad privada y a lo que la mayoría de las políticas públicas están acostumbradas a hacer”.

En su investigación, Cárdenas combina técnicas económicas experimentales a través de talleres y juegos económicos con las diferentes comunidades locales. “Es necesario trabajar el tema de bosques desde las lógicas locales de las comunidades”, dice. Con base en estudios realizados por Elinor Ostrom, premio Nobel de Economía en 2009 y quien fue su profesora, así como los de su grupo de investigación, Cárdenas cree que se tendrán mejores resultados de conservación si las comunidades participan en la construcción de las reglas de manejo y en el monitoreo de su cumplimiento, sean o no sus propietarios”.

Cárdenas plantea una interesante hipótesis de trabajo: “Creo que en Colombia no hay una cultura de la autorregulación y del monitoreo local por parte de las comunidades mismas, porque se cree que eso es responsabilidad del Estado y que quienes se involucren en esa actividad son vistos como sapos”.
http://www.elespectador.com/impreso/vivir/articulo-243924-tanto-arbol-no-deja-ver-el-bosque

sábado, 8 de enero de 2011

Minera canadiense halla rico yacimiento de oro en Colombia


La canadiense Medoro Resources informó el viernes el hallazgo de un yacimiento con un estimado de 6,6 millones de onzas de oro al noroeste del país.
El reporte se basó en estudios hechos por geólogos certificados de la firma SRK de Sudáfrica que exploraron 127.500 metros de la mina ubicada en zona rural de Marmato, localidad a 195 kilómetros al noroeste de Bogotá, en el departamento de Caldas.
El estudio dice que en términos mineros hay un adicional posible de 3,2 millones de onzas de oro más. También se indica que hay 37 millones de onzas de plata comprobadas y otros 22 millones del mismo metal en reservas posibles, según los informes de SRK.
"Es una mina importante en Colombia y relativamente en la región, en el continente, por decirlo así. Obviamente no es la más grande", dijo a la AP el gerente corporativo de Medoro, Juan Carlos Santos.
Explicó que las proyecciones de explotación son "muy buenas y un muy interesante futuro para Marmato por los resultados de los planes de exploración que se han hecho a través de los años".
En el sitio se proyecta una explotación a cielo abierto. La minera canadiense todavía no cuenta la licencia ambiental para ejecutarlo.
"Medoro quiere hacer las cosas mediante todos los controles y veedurías ambientales posibles y quiere en la medida de lo posible mejorar los estándares ambientales de la explotación de minería responsable", dijo el ejecutivo.
Marmato es una localidad enclavada en las montañas al noroeste de Colombia, que tiene entre sus principales ingresos las regalías por explotaciones mineras en su territorio.
La mina estima que de ponerse en marcha la explotación generaría unos 2.000 empleos.
Colombia es el quinto productor de oro en América Latina y compite por la inversión minera con Perú y Chile.
El oro atraviesa por uno de sus mejores momentos, su precio actual es de 1.400 dólares onza troy.

jueves, 30 de diciembre de 2010

COLOMBIA: Accidente en mina de Amagá (Antioquia) deja un muerto y tres heridos


En este momento, según la alcaldesa, la emergencia está controlada.

27 de Diciembre del 2010

Lily Bedoya, comandante del cuerpo de bomberos de Amagá, contó que un pedazo de tierra que cayó dentro de uno de los socavones de la mina de carbón San Fernando, causó la emergencia en horas de la mañana.
"Un minero se murió en Medellín cuando lo trajeron de Amagá, y los otros tenían fracturas", explicó la comandante de bomberos.
La alcaldesa de Amagá, Auxilio del Socorro Zapata, descartó que se hubiera presentado un incendio, como se rumoraba hace un par de horas.
"Estamos a la espera de que salgan a la bocamina los mineros que se encontraban en el socavón", agregó Zapata. "Ya el incidente de la mina está controlado", dijo.

Rescatan 70 cuerpos en Amagá

A poco tiempo de que concluyan las labores de rescate en lo profundo de la mina de Carbones San Fernando, en Amagá, 73 velones se mantienen encendidos a los pies de la Virgen del Carmen, patrona de los mineros.
En una suerte de altar muy sencillo a la entrada de las oficinas de la empresa, los compañeros de los 73 mineros que mató la explosión del miércoles de la semana pasada, ahora rinden un homenaje y rezan para que las puertas del cielo se abran para los hombres a los que hoy llora este pueblo, que vive del carbón.
A ese monumento se acercan con reverencia y de forma silenciosa los mineros que participan en el rescate. Antes de entrar o salir del túnel San Joaquín, cada uno de ellos se persigna delante de la Virgen y le piden que les dé valor para no desfallecer.
Van 8 días de búsqueda Al cierre de esta edición, y después de ocho días de atención de la emergencia, ya fueron recuperados 70 cuerpos,ocho de ellos ayer, y sólo falta por evacuar otros tres, dos de ellos ya están localizados.
“Esperamos que se pueda amanecer con la noticia de que ya los recuperamos a todos”, comentó Jhon Fredy Rendón, director de la Oficina de Desastres de Antioquia.
El funcionario agregó que se han presentado altas concentraciones de gas metano en la mina, lo que ha retrasado la evacuación de los últimos cuerpos.
Olga Lucía Moncada, cuñada de Carlos Mario Bolívar, uno de los cuerpos recuperados y amiga de muchos otros, se da fuerzas sosteniendo breves diálogos en voz baja con el velón que corresponde a su familiar, Carlos Mario Bolívar, dando fe de que él la escucha.
Se espera que la comisión investigadora rinda su informe el 3 de julio para saber qué generó la explosión
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-4026842

viernes, 24 de diciembre de 2010

La IV Flota de la Armada de Estados Unidos completa el cerco a América del Sur


Colombia: Caballo de Troya de EEUU

Últimas Noticias (Benytsa González) / Aporrea/ inSurGente
la
          nueva arquitectura militar de eeu
Cuenta el escritor Virgilio en La Eneida que el griego Odiseo, luego de muchos años de querer dominar Troya, ideó la construcción de un enorme caballo de madera en cuyo interior se escondieron un gran número de soldados. Luego, lo introdujo en la legendaria ciudad, en calidad de obsequio, para controlarla y destruirla.

Hoy, Estados Unidos introduce en América del Sur, en calidad de ayuda, tropas, armas y equipos de alta tecnología, movilidad y alcance a través de sus bases en Colombia. Y, para el analista brasileño Luis Moniz Bandeira, Colombia es el caballo de Troya de Washington en la región.
Y es que más allá de la decisión soberana de Colombia de “dar acceso” a Estados Unidos para utilizar bases militares en su territorio, como una ampliación de los acuerdos bilaterales entre ambas naciones para el combate del narcotráfico y el terrorismo, el accionar imperialista de Washington y sus crecientes necesidades energéticas, la abundancia de recursos naturales y materias primas en América del Sur y la activación de la IV Flota de la Armada de Guerra estadounidense en el Pacífico y el Atlántico, despiertan suspicacias y temores en la región.
Chalmers Johnson, profesor de la Universidad de California, señala al Pentágono como el mayor terrateniente del mundo. “En otra época se podía establecer la extensión del imperialismo contando sus colonias. La versión estadounidense de la colonia actualmente es la base militar”.
Para Johnson, el despliegue militar de EEUU en el mundo, más que servir a su defensa, tiene como único propósito brindarle hegemonía, es decir, dominio sobre el mayor número de países en el planeta.
Enemigo: ¿Narcotráfico? Estados Unidos y Colombia han afirmado que las actividades militares de las bases se limitarán al combate del narcotráfico y el terrorismo dentro del territorio colombiano y estarán bajo control de Bogotá.
No obstante, Moniz Bandeira ha declarado que aunque las bases nominalmente estén bajo control colombiano, los estadounidenses las manejarán y utilizarán como quieran.
Además, “hay un acuerdo operativo estableciendo explícitamente que su uso no está prohibido para otros tipos de organizaciones” del Departamento de Defensa de Estados Unidos, agregó.
Por otra parte, la Contraloría General de EEUU (GAO), el Centro para las Políticas Inter nacionales (CIP) y la Oficina en Washington sobre América Latina (Wola), coinciden en señalar el fracaso del Plan Colombia en la lucha contra el narcotráfico, pese a los más de seis mil millones de dólares gastados con este fin.
Y, el canciller brasileño, Celso Amorin, dejó en el tintero una pregunta: Si el presidente Álvaro Uribe asegura que las Farc están aniquiladas ¿Cómo se justifica el incremento de la presencia militar estadounidense? Algunos expertos afirman que el objetivo de las bases no son las guerrillas ni el narcotráfico sino el control de Suramérica y de las rutas hacia África.
John Lindsay Poland, codirector de la Sociedad de la Fuerza de Reconciliación para Latinoamérica y el Caribe señala que el documento de presupuesto militar más reciente del Departamento de Estado y el Gobierno colombiano define el alcance de las bases más allá del combate del narcotráfico y el terrorismo.
“El Pentágono busca sitios para logística y capacitación, operaciones de contingencia y planes para desplegar aeronaves de carga C-17 no empleadas contra el narcotráfico- en la base aérea de Palanquero”, expresa y añade que “no es creíble que las actividades militares de Estados Unidos vayan a restringirse al territorio colombiano”.
Al respecto un informe del Comando Sur, citado por algunos analistas, indica que “casi la mitad del continente puede ser cubierto por un C-17 sin recarga de combustible” desde Palanquero, pero que con una carga suficiente “podría cubrir todo el continente, con excepción de la región del Cabo de Hornos” (en Chile).
Para Moniz, las bases en Colombia y la IV Flota de la Armada permitirán a EEUU ampliar su presencia, asegurar el control de los recursos naturales y cercar a América del Sur.
La región concentra las mayores reservas de recursos naturales del planeta: el transfronterizo Acuífero Guaraní (37 mil kilómetros cúbicos de agua), que corre a través de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay; el petróleo de Venezuela, con reservas de crudo de 76 mil millones de barriles, y la recién descubierta riqueza energética de Brasil, que puede elevar sus reservas a 17 mil millones de barriles, el gas en Bolivia y la Amazonía brasileña, entre otros.
Todos son riquezas que podrían “alargar la vida del debilitado imperio”, según el periodista uruguayo, Raúl Zibechi.
En palabras de Moniz Bandeira: “El único país que puede ser una amenaza es EEUU, porque es una potencia y necesita de recursos naturales”.
 
PALANQUERO
Pista
Ofrece a las fuerzas estadounidenses 3500 metros de longitud para el despegue y aterrizaje de aviones C-17
Hangares
En una moderna estructura la base cuenta con lugar para 100 aeronaves.
Capacidad
Cuentan con una ciudadela para más de dos mil personas, casinos, restaurantes, supermercados y un sistema de radar.
Presupuesto
Estados Unidos invertirá $46 millones en la habilitación de la base.
 
BASES NO HARÁN JUSTICIA
En un texto publicado por el Codirector de la Sociedad de la Fuerza de Reconciliación para Latinoamérica y el Caribe (FOR), John Lindsay-Poland, afirma que el mayor número de homicidios de civiles al año en Colombia no es obra de las guerrillas sino del ejército y de grupos paramilitares, según datos aportados por el Centro Jesuita para la Investigación y la Educación del Pueblo (Cinep).
Poland establece que una gran mayoría de los cinco mil millones de desplazados internos “fue expulsada de su hogar por la violencia paramilitar con el despojo forzoso de casi 4,5 millones de hectáreas de tierras.
La mayor presencia militar de Estados Unidos no ayudará en nada a la devolución de esas tierras a sus legítimos propietarios, ni logrará que el ejército colombiano rinda cuentas por las más de 1.700 muertes de civiles ocurridas desde 2002″.
Señala que tampoco problemas como las violaciones a los derechos humanos que amenazan la democracia y seguridad del pueblo colombiano será parte de la misión de EEUU.

jueves, 23 de diciembre de 2010

COLOMBIA: La fiebre del oro en Santurbán

Por: Alfredo Molano Jimeno / Enviado Especial

Santander, entre el progreso y la deforestación. Crónica  de la explotación aurifera en alta montaña.
Minería en
          Santander
Foto: Gabriel Aponte
Si se otorga la licencia ambiental, esta será la última foto del páramo.

El páramo de Santurbán, donde nace el agua que alimenta a Bucaramanga y otras zonas de Santander, vive un nuevo reto: la minería a gran escala, una de las locomotoras que ha anunciado el gobierno.

La Serranía de Santurbán, en Santander, se encuentra en el centro del debate sobre los efectos de la explotación minera en el país. Lo que está de fondo es una puja entre el desarrollo minero energético, materializado por el presidente Santos como una de las locomotoras de la economía, y la riqueza natural y biodiversa de Colombia. Dos posturas legítimas que se contraponen y sobre las que el mismo Presidente se ha referido como la gran pregunta que se hace el mundo: ¿Cómo conciliar estas dos miradas sobre el planeta? La una propone que a pesar de los efectos ambientales es mayor el beneficio y el progreso, y la otra asume que el irreversible daño que causan estos proyectos dejará a un país desértico y raído.
A unas pocas horas de Bucaramanga, por la carretera que de Santander conduce al Norte de Santander, se encuentra la Serranía de Santurbán, de 92 mil hectáreas, que se entrelaza con el cielo, un banco de niebla donde nace el agua que alimenta algunas zonas de los dos departamentos. Allí la explotación de oro es una práctica antigua. Desde la Colonia, estas montañas han sido escarbadas para sacar el precioso mineral, pero ellas se niegan y lo guardan en sus entrañas. Tan sólo pequeñas cantidades son expulsadas a través de las corrientes internas de la tierra y van a parar en los ríos que se forman en la falda de la montaña.
Desde la mitad de la década de los 90 empezó el boom de las transnacionales mineras. Muchas fueron las compañías que pusieron el ojo en Santander, entre esas la poderosa Greystar Resources Ltd. Una multinacional canadiense de la cual la Corporación Financiera Internacional (ICF, en inglés), agencia del Banco Mundial que invierte en proyectos privados, es el mayor accionista, con el 11%, así como el JP Morgan, uno de los bancos más grandes del mundo.
En uno de los picos de esta serranía, a 3.900 metros de altura, la Greystar clavó la bandera y lo bautizó Proyecto de Angostura. Hoy, esta compañía está a la espera de que el Ministerio de Medio Ambiente le otorgue la licencia ambiental que permitiría empezar la etapa de explotación, la cual duraría hasta 2025, pero los movimientos ambientalistas han puesto el grito en el cielo y hasta el procurador Alejandro Ordóñez, hace dos días, sentó su posición, al pedirle al Ministerio de Ambiente estudiar la posibilidad de no otorgara la licencia, a pesar de que el nuevo código minero prohibió la minería de alta montaña, este marco normativo no aplica para el Proyecto de Angostura, ya que cuando se otorgó no existía ninguna prohibición al respecto.
El Proyecto de Angostura
En 1994 la Greystar llegó a Santurbán. Sobre la falda de la montaña, en el municipio de California —llamado así seguramente buscando replicar lo que se vivió Estado Unidos en los años 20—, se encuentra la sede del proyecto. En el casco urbano de este municipio habitan más de 1.850 personas, la mayoría dedicadas a la minería. Aquí la gente apoya a la compañía, a todas las compañías que han llegado en busca de oro, que son más de cinco y que con sus subcontratistas pasan de las diez empresas.
La Greystar ha adquirido los derechos mineros de más de 30 mil hectáreas en la zona, pero elProyecto de Angostura sólo utilizará mil y en el proceso de exploración que ya cumple 15 años ya han invertido más de 100 millones de dólares. Según la compañía, en esas mil hectáreas se estima que hay más de 7,7 millones de onzas de oro —16 toneladas de oro anuales— y cerca de 80 millones de onzas de plata —72 toneladas anuales—, lo cual convierte a esta zona en uno de los depósitos más grandes de oro de Suramérica. Sin embargo, los ambientalistas advierten que allí hay 100.000 veces más de arsénico que de oro, y se preguntan a dónde ira a parar todo ese mineral tóxico.
El impacto ambiental
“Nadie puede negar que la extracción de oro, y este proyecto específicamente, tiene un fuerte impacto ambiental, pero lo que hay que sopesar son los beneficios sociales y económicos que brinda la minería”, explica uno de los ingenieros de la Greystar.
Por su parte, el Comité para la Defensa del Páramo de Santurbán, constituido por asociaciones de ambientalistas, sindicatos, estudiantes, académicos, la Sociedad Santandereana de Ingenieros, la Sociedad de Mejoras Públicas, Fenalco Santander y partidos políticos como los Verdes y el Polo Democrático, se están oponiendo al proyecto, argumentando que habrá un daño irreversible en las fuentes hídricas que nutren el área metropolitana. “El comité no está en contra de los proyectos mineros, está en contra de los proyectos que afectan la posibilidad presente y futura del agua para el área metropolitana y algunas poblaciones del departamento y Norte de Santander. Estamos planteando propuestas de desarrollo alternativo para la región”, sostiene Luis Carlos Estupiñán, uno de los miembros del comité.
El proyecto plantea abrir un tajo de 220 hectáreas con una profundidad de 200 metros en la parte más alta del la montaña, de donde va a salir el oro. Además, se harán dos espacios para el tratamiento de las sustancias tóxicas que se utilizan en el proceso de extracción del mineral: uno tendrá 110 hectáreas, sobre la quebrada Angosturas, y el otro  90 hectáreas, sobre la quebrada Páez. Las dos quebradas caen al río Suratá. Los ingenieros de la compañía aseguran que no hay posibilidad científica de que haya filtraciones de las sustancias tóxicas, ya que se pretende hacer una impermeabilización con tecnología de punta.
La Greystar asegura que no habrá un impacto en las fuentes hídricas del área metropolitana, pues según advierten, el río Suratá representa un porcentaje mínimo del agua que recibe Bucaramanga. Sin embargo, los ambientalistas insisten en que este río, en momentos de crisis, brinda el 70% del agua que consume la capital del departamento.
Según las cifras que presenta el estudio de impacto ambiental de la Greystar, el proyecto utilizará 40 mil kilos de cianuro y 230 toneladas de anfo al día.
Impacto social
No cabe duda de que proyectos como estos benefician a una gran cantidad de personas. Que los habitantes de Suratá, de California y de Vetas, por mencionar algunos de los centros donde se vive la fiebre del oro, están en pro de la minería, a cielo abierto o de cualquier forma. Especialmente si han sido beneficiados con alguno de los proyectos de responsabilidad social de los que las compañias mineras suelen promover en sus áreas de influencia para mitigar de alguna manera el impacto causado por su actividad.
http://www.elespectador.com/impreso/temadeldia/articuloimpreso-241885-fiebre-del-oro-santurban


Mineria a cielo abierto en Tabio



"Esto es minería masiva realizada por la empresa Gravicol. La comunidad no ha recibido absolutamente ningún beneficio. Lo que sí recibe es polución ambiental, contaminación de las aguas, y además de ello, efectos en la degradación del tejido social. No estoy hablando de la lesión irreparable a la capa vegetal. Ese "hueco", tiene miles de efectos, y ningún beneficio social, a pesar de estar blindado por una legalidad que no protege la sostenibilidad del país, y no tiene nada que ver con inteligencia estratégica o con responsabilidad por el país. El tema de la minería no es hacer "huecos" y sacar tesoros. Es afectar con efectos irreversibles comunidades naturales y humanas, afectando de manera directa el futuro del país. Esto se hace dentro del marco de un país que no tiene política ni estrategia ambiental: no han visto los efectos del invierno? Si retiras la capa vegetal, no esperes otra cosa, solo que empeore.

La minería a cielo abierto ha probado en el mundo ser un tema que causa efectos negativos: en África, Columbia Británica, Guatemala, Perú,.... Su implementación, como la que se quiere hacer en santander no puede afectar sistemas de homeóstasis del planeta (clima, ciclosde carbono, agua, nitrógeno, etc). y su implementación, de darse, tiene que ser altamente tecnológica, pero ante todo, debe ir acompañada de un plan completo de mitigación, compensación, superación e inversión en sostenibilidad. Yo no soy activista ambiental, pero sí trabajo en comunicación para el desarrollo, y sé que esta minería solamente está destruyendo el futuro del país, y asegurando que nuestra pobreza económica, ambiental y humana, quede garantizada".

Comentario de Hernando Mestre a propósito de la foto de arriba.
Foto tomada de la página oficial de Gravicol, empresa explotadora de Gravilla en la Zona
http://mariasimonaeneljardin.blogspot.com/2010/12/mineria-cielo-abierto-en-tabio.html

domingo, 19 de diciembre de 2010

MOVILIZACION POPULAR CONTRA LA MINERIA A CIELO ABIERTO EN CAJAMARCA COLOMBIA

GOLD ASHANTI FUERA DE COLOMBIA Y AMERICA LATINA.
POR EL AGUA LA VIDA Y EL BOSQUE NATURAL NO A LA MINA QUE NOS DEJA DESIERTOS Y MUERTE
NEGUEMOS CON LA LUCHA POPULAR ,LOS PERMISOS AMBIENTALES QUE OTORGO EL GOBIERNO CORRUPTO DE ALVARO URIBE Y LA BURGUESIA COLOMBIANA PARA DEPREDAR EL TERRITORIO COLOMBIANO




http://utopialapalabra.blogspot.com/2010/12/movilizacion-popular-contra-la-mineria.html

INVASIONES MINERAS EN COLOMBIA - PARTE 1

INVASIONES MINERAS EN COLOMBIA - PARTE 2

INVASIONES MINERAS EN COLOMBIA - PARTE 3

INVASIONES MINERAS EN COLOMBIA - PARTE 4